Nadie Tiene el Feministómetro

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Por Eva Rosa Ramirez Alaniz, Originalmente publicado el 7 de abril de 2019.

Y ahora resulta que las mujeres feministas no debemos aceptar a las compañeras trans, a las compañeras travestis, a los gay ni a los hombres, que tenemos que nacer biológicamente “mujer” para ser aceptada dentro del feminismo, que la lucha no es conjunta, y que la pelea ya no es contra al patriarcado opresor, si no contra nosotras mismas.
Y resulta tan indignante ver cómo dentro de un movimiento en donde deberíamos cuidamos entre todas, en donde una puede sentirse protegida y acompañada, surja este tipo de discriminación; ¿o acaso es muy difícil el entender que una compañera trans es tan mujer como nosotras, mas allá de que haya nacido binariamente distinta? ¿Es tan difícil entender que sufre opresión del mismo enemigo, que el mismo sistema es el cual nos lleva a una vida llena de dolor e injusticias?.
¡Vamooos!, hace años que se habla de la libertad para elegir el genero que cada une quiere, es una lucha históricamente acompañada por el feminismo, como es que ahora cortamos con eso y decidimos que no son mas mujeres, que no tienen el derecho de serlo ni de luchar con nosotras por el sexo en el cual nacieron.
Resulta hasta un acto de discriminación y de transfobia no aceptar que una compañera sea feminista, que una compañera marche con nosotras, ¿pero es que no ven que detrás de su “acto revolucionario” dividen y se vuelven parte del mismo sistema opresor al que quieren combatir?
Y al hablar de distintas opresiones, que es una de las razones por la cual las radfem dicen que trans-travestis no deberían marchar el 8M, hablemos entonces de las opresiones de clase, porque si bien las mujeres la sufrimos, no es la misma opresión la que sufre una niña blanca nacida en clase media y con otros poderes adquisitivos, que una niña negra y pobre de una villa, no es la misma opresión la que sufre una mujer a la que sufre otra, pero si el mismo opresor, EL PATRIARCADO, nunca hay que olvidar que todas salimos con miedo a la calle, que todas un día podemos “aparecer” muertas, que a todas nos mata el mismo odio, trans o mujer, nos oprime el mismo sistema, de distintas maneras como en todo, pero siempre el patriarcado.
Y es entonces cuando me pregunto en que momento el feminismo se lleno de odio contra nosotras mismas, en que momento dejo de ser un lugar de libertad, una lucha por la igualdad, y se volvió una organización transfóbica y también opresora, porque las radfem mas que luchar y acompañar deciden ir con un «feministómetro» viendo quien o cual es mas feminista, midiendo cual merece ser llamada feminista y cual es solo de “cartón” que feminismo vale la pena y cual es cuestionable, en que momento dejamos de entender que la deconstrucción la llevamos cada una distinta, que todas tenemos experiencias y venimos de diferentes lados, que todas la peleamos como podemos y también como el patriarcado nos lo permite. Porque la libertad de proclamarnos feministas y luchar no la tenemos todas, porque el salir de ese sistema y combatirlo no es algo fácil de hacer, porque compañeras radfem hay que entender que no todas somos iguales, que no todas tenemos los mismos recursos, ni los mismos medios, pero si, el mismo enemigo, pero si, el mismo opresor, y es eso contra lo que luchamos, jamas contra una compañera, sea trans o binariamente “mujer”, en que momento dejamos de ser libres para estar en un movimiento que nos llena de prejuicios y de normas para participar en el.
Por otro lado intento entender, porque es tan difícil ver que la lucha es por la igualdad y que es una lucha que debemos llevar y lograr todes, hombres, mujeres, trans, gay, lesbianas, no binarios y cada genero por el cual pueda una persona sentirse identificada. Cada uno tiene su lugar en el movimiento y el de los hombres, según mi feminismo, es el acompañar a las mujeres, es acompañar la lucha, a tu vieja, a tu hermana, a tu pareja, es el entender la desigualdad y la violencia que vivimos las mujeres desde el día uno en el que nacemos, y querer acabarla, entender también que el patriarcado nos afecta a todes de distintas maneras y evidentemente matándonos a las mujeres, pero que todes tenemos que enfrentarlo y ganarle.
El feminismo es y será una lucha impulsada por las mujeres para lograr la igualdad, pero jamás una lucha de sexos, donde sólo las nacidas mujeres pueden participar, la igualdad la logramos entre todes, y las radfem deberían replantearse cómo nació su movimiento y en que cacería de brujas lo convirtieron.

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