El Estado contra su propia educación

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Contra la educación pública: con días de diferencia el gobierno de Milei dispuso subsidiar las cuotas de colegios privados y eliminar un Fondo que integraba los salarios de la docencia de todas las provincias.

Mientras el gobierno proclama que “no hay plata”, sus medidas revelan que esa afirmación depende en realidad de qué destino se quiera dar a los recursos.

Milei y su gestión pretenden eliminar la acción del Estado, incluso en el ámbito educativo, postura que queda claramente expuesta en dos decisiones: brindar un subsidio para las cuotas de escuelas privadas y recortar el sueldo de la docencia en la educación pública.

El par de resoluciones tomadas en conjunto evidencian que para la gestión autodenominadas “libertaria”, la ecuación fiscal es menos relevante que el desmantelamiento de instituciones públicas: el monto requerido para financiar los llamados “vouchers” es del mismo orden y probablemente cerca del doble del que demandaría el pago del Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID), por el que la Nación solventaba un adicional a los salarios de maestrxs y profesorxs de las provincias. Ese adicional representaba en algunos casos más del 10% de los ingresos percibidos por la docencia.

$54.000 millones para la educación privada

Mediante el decreto 61/2024 del Ministerio de Capital Humano, el gobierno nacional dispuso un aporte a la educación privada a través de un subsidio a “quienes ejerzan la responsabilidad parental” de niños y jóvenes de hasta 18 años. El monto que destinaría el Estado nacional podría superar los $54.000 millones al mes, según las estimaciones publicadas en Tiempo Argentino.

El gobierno de Milei subsidiará la mitad de la cuota de los colegios privados a padres cuyo ingreso no supere 7 salarios mínimos. Este último fue fijado por el gobierno en $202.800, por lo que el dinero llegará a quienes perciban hasta $1.419.600.-

El aporte del Estado será mensual por cada niño o niña que cumpla con los requisitos.

En los considerando del decreto se afirma que los alumnos que asisten a escuelas de gestión privada con subsidio estatal son 2.409.006. La cifra representa menos de un tercio de la población en edad escolar, proyectando los datos del censo de 2022.

Allí también se establece el objetivo de que niñas y niños no cambien de escuela, posición acorde con el desprecio por la enseñanza estatal sintetizada en la expresión del socio gubernamental Mauricio Macri, quien hace siete años hablaba de “caer” en la educación pública.

El subsidio no es automático y cada padre, madre o tutor tendrá que hacer la gestión correspondiente, siempre y cuando se trate de niñas o niños que asistan a escuelas o colegios privados que ya reciban subsidio estatal de al menos el 75%. En base a ese universo es que surge la estimación mencionada más arriba.

$23.000 millones menos para sueldos docentes

El subsidio firmado por la ministra Pettovello contrasta con la amputación de facto de una parte del salario de lxs docentes de escuelas y colegios estatles de todo el país.

El pasado miércoles 27 se publicó en el Boletín Oficial el DNU 280/2024 mediante el cual el gobierno nacional estableció múltiples modificaciones en el presupuesto vigente.

Entre los recortes se destaca la baja del monto correspondiente al Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID), que solventaba un adicional establecido por la ley 25.053 y cuyo último valor fue de $28.700.- La ley mencionada establece que este adicional se financia con un impuesto especial a automotores y motos de mayor precio, por lo que no compromete al conjunto de recursos del Estado ni, por lo tanto, incidir en el oficialmente ansiado equilibrio fiscal.

En e apéndice 1 de la resolución mencionada se informa que el monto que la nación dejará de mandar será de $276.262.191.808, lo que representa unos $23.000 millones al mes

Según la consultora Politikon Chaco,https://www.ambito.com/economia/transferencias-las-provincias-gobierno-pago-solo-12-millones-del-incentivo-docente-n5939157citada por Ámbito Financiero, en enero el monto devengado (es decir, que el Estado está comprometido a pagar) por el FONID fue de $46.855 millones. Aún así, la cifra es menor a las erogaciones mensuales estimadas para solventar el “voucher”.

Esencialmente restrictivo

La inflación acumulada de 71,3% en apenas 4 meses licuó el poder adquisitivo de los ingresos de la gran mayoría de la población. En particular, los sueldos de la docencia sufrieron un achicamiento de ribetes históricos.

El gobierno de Milei no se hace cargo de la situación ni muestra el menor interés en revertirlo. Sin embargo, tanto en el DNU 70/23 como en declaraciones oficiales, la gestión del autodenominado libertario viene insistiendo en declarar a la educación como un “servicio esencial”. Nadie niega el valor crucial que tiene la educación para cualquier sociedad, pero la dirigencia política y los medios parecen obviar de manera sistemática algunas cuestiones fundamentales: las condiciones en las que se desarrolla la labor educativa (estado de las escuelas, recursos didácticos y, fundamentalente, el salario docente) y la responsabilidad del Estado en ella, determinado en la Constitución Nacional y en la Ley Nacional de Educación.

El único objetivo de la pomposa declaración que promueve el gobierno es el de limitar la posibilidad de la docencia de realizar medidas de fuerza para reclamar, justamente, por sus salarios y sus condiciones de trabajo.

Así como el “voucher” revela que el gobierno sólo tiene en mente como sujetos a una parte de la sociedad, la eliminación del FONID y el intento de declarar a la educación como servicio esencial evidencian subestimación de la educación pública, de quienes trabajan en ella y del propio rol del Estado en el tema.

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